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Las consultoras contradicen a Milei y proyectan otro trimestre de actividad en caída
Antes de entrar en la campaña, Javier Milei se enfrenta a una economía fría. Mientras el Presidente insiste en que la economía acelerará en los próximos meses y sostiene que esa mejora le allanará el camino hacia la reelección, las principales consultoras privadas coinciden en que la actividad volvió a retroceder en el segundo trimestre. El interrogante ya no es sólo cuánto crecerá la economía este año, sino qué motor puede reemplazar a una demanda interna que sigue apagada.
Cinco consultoras privadas estimaron que el Producto Bruto Interno (PBI) cayó entre 0,5% y 1% en términos desestacionalizados entre abril y junio respecto del primer trimestre. El dato contrasta con el desempeño entre enero y marzo, cuando el Indec registró una expansión de 0,7% trimestral y un crecimiento interanual de 2,3%, una cifra que incluso había sorprendido al mercado.
Las estimaciones muestran una coincidencia poco habitual. EcoGo calculó una contracción desestacionalizada de 0,6% frente al trimestre anterior y una baja interanual de 0,8%. Equilibra proyectó una caída de 0,8% y un crecimiento interanual de apenas 1%, una tasa que calificó como “muy baja”. Con esa dinámica, la actividad volvería prácticamente a los niveles del cuarto trimestre de 2025, similares a los del segundo y tercer trimestre del año pasado. Según esa consultora, el crecimiento acumulado del primer semestre apenas superaría el 1,5%, muy lejos del 3% que esperaba el mercado para todo 2026.
Invecq también estimó una caída trimestral de 0,6%. Explicó que el retroceso de la construcción, la baja del patentamiento y de la producción automotriz más que compensaron algunas mejoras puntuales, como los despachos de cemento, la molienda de soja y las ventas de motos.
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Fernando Marull, de FMyA, fue más pesimista y proyectó, “por ahora”, una contracción de 1%, impulsada por la debilidad de la industria, la construcción y el comercio.
En el extremo menos negativo apareció Salvador Vitelli, de Romano Group, con una baja trimestral de 0,5%, aunque manteniendo un crecimiento interanual de 1,5% y una expansión promedio de 2,3% en los últimos cuatro trimestres.
El resultado también choca con las expectativas que predominaban hace apenas un mes. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de junio proyectaba un crecimiento desestacionalizado de 0,6% para el segundo trimestre.
El próximo relevamiento se difundirá este jueves 6 de agosto y servirá para medir cuánto corrigieron los analistas sus pronósticos. El dato oficial del Indec recién llegará el 17 de septiembre.
En paralelo, tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundial todavía mantienen previsiones de crecimiento para 2026 cercanas al 3,5%, apoyadas principalmente en el aporte de Vaca Muerta, la minería y el agro, aunque el Banco Mundial ya había advertido sobre las dificultades del empleo formal.
La tasa de desempleo pasó del 6,9% en el primer trimestre de 2023 al 7,8% en el mismo período de 2026, mientras que el nivel de informalidad avanzó del 40,8% entre enero y marzo de 2024 al 44,2% en 2026, según datos del INDEC.
En medio de la creciente precarización, los trabajadores que perdieron su empleo formal en el sector privado, y consiguieron otro trabajo en la informalidad, sufrieron una pérdida de poder adquisitivo en torno al 14%, en promedio. Aunque los más perjudicados fueron los que se autoemplearon, donde la caída real se ubicó cerca del 30%, según datos de C-P Consultora.
La explicación oficial va por otro camino. En la Casa Rosada sostienen que la desaceleración es transitoria y que la economía todavía no recibió el impacto pleno de una serie de factores que, según Milei, deberían impulsar una nueva etapa de expansión.
En esa lista aparecen el superávit fiscal, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la llamada “inocencia fiscal”, el FAL, la reforma del mercado de capitales, la reforma del sistema de seguros, la baja de impuestos y una recuperación gradual del salario real apoyada en la desaceleración de la inflación. La apuesta es que esos cambios movilicen recursos y generen una ola de inversión, crédito y consumo.
Esa visión también es compartida por economistas cercanos al Gobierno. Ante la consulta de LPO, Iván Carrino sostuvo que la actividad va a repuntar porque “la inflación va a seguir bajando, producto de la política del Gobierno y del Banco Central”. Agregó que “el déficit fiscal sigue en línea” y que “seguimos teniendo superávit”. Aunque reconoció que el crecimiento actual “es bajito” y estimó una expansión de entre 2% y 2,5% para este año.
Luego puso el foco en 2027. “Ahí va a pesar un poco más el tema electoral. Hay que ver si afecta el riesgo país o si el riesgo país puede seguir bajando. Si el riesgo país sigue bajando y la inflación sigue bajando, entonces hay mejor perspectiva para el crédito. Va a haber más crédito, eso va a permitir que las empresas puedan producir más y eso es lo que genera crecimiento económico. Más producción lleva a más contratación de mano de obra y más empleo”, afirmó.
Pero entre los economistas que observan la marcha de la actividad aparece otra preocupación. Para Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, la discusión de fondo ya no pasa por si la economía logra crecer algunas décimas, sino por entender por qué no consigue acelerar pese a la estabilidad macroeconómica.
“La demanda interna está frenada”, explicó. Y agregó que los sectores transables que dependen del tipo de cambio, como la construcción, “claramente están siendo golpeados”. En otras palabras, mientras energía, minería y agro empujan gracias a ventajas específicas y al RIGI, buena parte del resto del aparato productivo sigue sin encontrar tracción.
El debate, de todos modos, excede el dato de un trimestre. Los economistas Martín Schorr, Andrés Wainer y Francisco Cantamutto sostienen en el libro Con exportar más no alcanza que el cuello de botella argentino no pasa solamente por generar más dólares, sino por la capacidad de retenerlos y orientarlos hacia la inversión y el desarrollo.
Bajo esa mirada, aun cuando Vaca Muerta, la minería o el agro incrementen las exportaciones, la economía difícilmente logre un crecimiento sostenido si las divisas vuelven a salir por el endeudamiento, la fuga, la dolarización del ahorro o la escasa reinversión productiva.
Esta nota fue publicada en el portal LaPolíticaOnline. Read More
