Noticias
El punto débil de Caputo: deberá conseguir USD 11.000 millones en el mercado local en pleno año electoral
El proyecto de Presupuesto 2027 dejó expuesta una de las zonas más delicadas del programa financiero de Luis Caputo. El Gobierno proyecta emitir alrededor de USD 11.000 millones de Bonares en el mercado local durante el año electoral, más del doble de lo que había previsto apenas dos meses atrás.
La consultora 1816 detectó el salto al analizar las fuentes de financiamiento incluidas en el proyecto enviado al Congreso. Según sus cálculos, Economía presupuestó una emisión bruta de Bonares por $19 billones, equivalentes a unos USD 11.000 millones. En julio, cuando Caputo presentó públicamente el programa financiero hasta el final del mandato de Javier Milei, había proyectado apenas USD 5.000 millones de emisiones locales para 2027.
El cambio es relevante porque se produce en la antesala de las elecciones presidenciales. En los años electorales, la dolarización de carteras suele aumentar y conseguir financiamiento voluntario se vuelve más difícil. La alquimia de Caputo consiste en atravesar ese período colocando deuda en dólares dentro del país sin depender de Wall Street.
Portfolio Personal Inversiones (PPI) encontró otro dato que completa el cuadro. En la página 86 del Presupuesto, donde aparecen las fuentes y aplicaciones financieras, no figura ninguna emisión de Globales, los bonos bajo legislación extranjera. El proyecto sí contempla unos USD 6.270 millones provenientes del FMI, el BID y el Banco Mundial.
FIX anticipa una fuerte dolarización en 2027 y advierte que el dólar puede llegar a $2.256
La ausencia de Globales mantiene la estrategia que Caputo había presentado en julio. Caputo había explicado que acudir a los mercados internacionales era “una opción, no un objetivo”. Federico Furiase incluso aclaró que en la presentación oficial habían colocado un guion y no un cero en el casillero de emisiones internacionales, para mantener abierta la posibilidad de aprovechar una eventual caída de las tasas, algo difícil que suceda ante la reciente decisión de la FED de subirlas. El argumento del ministro era el costo: aseguró que habían recibido propuestas para colocar USD 5.000 millones a diez años, pero con una tasa del 12,5%.
El tema es que el desafío que hace dos meses era colocar USD 5.000 millones ahora prácticamente se duplicó. Y el problema no es solamente encontrar compradores. También importa la tasa que deberá ofrecer el Tesoro para convencer a inversores privados de prestarle dólares durante un año presidencial.
EconViews ya había advertido, cuando se conoció el programa de julio, que la emisión de USD 5.000 millones de bonos hard dollar en el mercado doméstico era un objetivo posible pero “desafiante”. Ahora ese desafío se duplicó.
Una parte de esa presión podría aliviarse con el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), creado por la reforma laboral para financiar indemnizaciones y que comenzará a acumular recursos desde noviembre. Estimaciones privadas calculan que durante 2027 podría reunir unos USD 4.000 millones. Pero por ahora es un dibujo en el aire.
Por las dudas, Economía ya habilitó al futuro FAL a invertir en títulos del Estado Nacional sin límites, a diferencia de lo dispuesto para bonos provinciales y obligaciones negociables privadas, a las que si le puso techo. “El FAL es una caja que armó Caputo para financierse”, afirmó a LPO un experimentado operador del mercado.
El problema es que el FAL no podría absorber directamente los Bonares tradicionales si estos deben integrarse y pagarse en dólares, porque su reglamentación exige activos integrados y pagaderos en pesos, pero sí podría convertirse en un nuevo comprador institucional de deuda del Tesoro y liberar otras fuentes de financiamiento para cubrir los compromisos en moneda extranjera.
“Pueden conseguir algo vía FAL, y otro poco de las privatizaciones, pero no creo que ningún inversor institucional privado ni público queden expuestos suscribiendo Bonar en un año electoral”, comentó a LPO una fuente del mercado.
La tensión también aparece en la curva de los propios Bonares. En un informe reciente, 1816 observó una suba de las tasas forward de los títulos con referencias en 2027 y 2028, en momentos en que los inversores se preguntan se Milei efectivamente logrará reelegir. Esto abre enormes interrogantes sobre a que tasa y plazo aceptarían comprar deuda al Gobierno.
“El problema de la tasa ya lo ves hoy en los AO28 que cortan arriba del 9%. Por eso, Caputo tuvo que suspender las licitaciones de AO 29, cuando aún quedan USD 800 millones pendientes de emitir. Y lo del plazo se vuelve algo utópico”, afirmó a LPO el operador financiero consultado.
El Presupuesto, sin embargo, mantiene una puerta de emergencia. El artículo 42 autoriza que hasta el 18% del monto previsto para títulos públicos pueda colocarse en moneda y jurisdicción extranjera. PxQ calculó que ese límite representa cerca de USD 33.700 millones. Es una autorización y no significa que Economía pueda utilizarla, con el riesgo país ya bien por encima de los 500 puntos y la FED subiendo la tasa de referencia.
Esta nota fue publicada en el portal LaPolíticaOnline. Read More
