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Caputo incumplió las metas de superávit y reservas, pero el FMI maniobró para cubrirlo
El FMI terminó su revisión en Buenos Aires con una particularidad: el Gobierno no llegó a la meta fiscal pese a que el organismo ya se la había rebajado, pero logró superar la de reservas después de que el Fondo le corriera el arco en 11.800 millones de dólares. A eso se sumó otro alivio: para hacer las cuentas tomó el oro del Banco Central al valor del 31 de diciembre de 2025, un cambio que mejoró en unos 3.000 millones de dólares la medición.
El apoyo político del FMI al programa de MIlei por arriba de cualquier consideración técnica, forzado por la administración Trump, no es un secreto. La misión encabezada por Joyce Wong pasó una semana revisando números y reuniéndose con funcionarios, economistas y empresarios. José Luis Daza ofició de anfitrión y llevó buena parte de las conversaciones.
El primer problema está en las cuentas fiscales. Cuando se aprobó el programa en abril de 2025, la Argentina debía acumular al 30 de junio de 2026 un superávit primario de 8,45 billones de pesos. Para la segunda revisión, el Fondo redujo esa exigencia a 6,86 billones. Sin embargo, el resultado efectivo terminó en 6,29 billones. El Gobierno quedó unos 570.000 millones de pesos por debajo de una meta que ya había sido recortada en casi 1,6 billones.
Por eso, para cerrar la tercera revisión deberá pedir un waiver por incumplimiento del criterio de desempeño. No sería una novedad. En la segunda revisión, el Fondo ya había concedido una dispensa por el incumplimiento de la meta de reservas de fines de 2025. El informe publicado en mayo reconoció que el objetivo de reservas no se había alcanzado y que las autoridades solicitaron tanto el waiver como una modificación de las metas para junio.
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En el frente fiscal hubo además una ayuda doméstica que no alcanzó. El Gobierno pospuso la presentación de las declaraciones juradas de Ganancias, una decisión que alteró el calendario tributario alrededor de la fecha de corte. Fue un pequeño subterfugio argentino dentro de una negociación donde cada peso cuenta. Aún con la meta rebajada, el número quedó corto.
Pero el plato fuerte está en las reservas. En el programa original, la meta exigía una variación positiva de las reservas internacionales netas de 3.200 millones de dólares para junio. Después de la segunda revisión, el objetivo pasó a una variación negativa de 8.600 millones. Entre un número y otro hay 11.800 millones de dólares de flexibilización.
El propio Fondo había reconocido desde la primera revisión que la acumulación de reservas avanzaba más despacio de lo previsto. Para junio de 2025, las reservas netas habían aumentado unos 4.000 millones de dólares desde el comienzo del programa, pero inmediatamente después había que enfrentar pagos a bonistas por 4.200 millones. Ya entonces el organismo advertía que reconstruir el colchón externo estaba llevando más tiempo.
La segunda revisión volvió sobre el problema. El FMI reconoció que a fines de 2025 se había incumplido nuevamente la meta de reservas y explicó que el Gobierno solicitaba modificar el objetivo de junio de 2026 para absorber ese desvío.
Para esta etapa del programa, el Fondo tomó como referencia para valuar las tenencias el precio vigente al 31 de diciembre de 2025, cuando la onza troy estaba cerca de sus máximos históricos. Entre esa fecha y el 30 de junio de 2026, el oro cayó alrededor de 13%. La diferencia representa aproximadamente 3.000 millones de dólares sobre las tenencias del Central.
El efecto es puramente contable, pero decisivo. Si el oro se hubiera medido a los valores de fines de junio, el activo computable habría sido unos 3.000 millones de dólares menor. Al mantener el precio de referencia de diciembre, esa caída no entró en la fotografía que utiliza el Fondo para evaluar el cumplimiento.
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La discusión adquiere además otra dimensión por el destino del oro del Banco Central. Para el cálculo de reservas internacionales netas sólo pueden computarse los activos externos de libre disponibilidad. El programa excluye aquellos que estén prendados, comprometidos como garantía o sometidos a restricciones. Ese punto cobra relevancia en momentos en que el Gobierno mantiene bajo confidencialidad detalles sobre el destino y las prendas que existen sobre el oro del Banco central, que Caputo y bausili sacaron del país.
Como sea, mientras revisaban las cuentas, los técnicos del Fondo fueron a buscar información de quienes generan los dólares. La misión mantuvo contactos discretos con las cerealeras para conocer las perspectivas de liquidación y el escenario para la próxima cosecha. “Estuvieron interesados por los efectos de El Niño, así que se les mostraron todos los análisis de escenarios”, dijo a LPO una fuente al tanto de las conversaciones.
Los pronósticos más optimistas que circulaban meses atrás se moderaron por el riesgo climático. Para el Fondo no es un dato menor: una cosecha más floja significa menos oferta de dólares justo cuando la acumulación de reservas vuelve a ocupar el centro del programa.
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La escena contrastó con el diagnóstico que Milei hizo desde Nueva York. El Presidente sostuvo que a la Argentina le salen “dólares por las orejas” y habló incluso de una abundancia de divisas. En Buenos Aires, al mismo tiempo, los técnicos del organismo preguntaban cuánto podía liquidar el campo y cómo podía afectar El Niño.
El FMI viene reclamando que el Banco Central acelere la acumulación de reservas para enfrentar los fuertes vencimientos del año que viene.
Las reuniones de Wong también provocaron ruido político. Legisladores opositores habían enviado una carta al FMI para pedir una reunión, pero el organismo ni siquiera acusó recibo. El malestar aumentó cuando trascendió que la delegación sí mantuvo encuentros con Carlos Melconian y otros representantes del mundo económico y empresario. “Se juntaron con Carlos Melconian, un economista que representa los intereses de cierto establishment, y no con los legisladores que representan al pueblo”, dijo a LPO un diputado opositor.
Ahora, con los técnicos camino a Washington, el Gobierno confía que la revisión pasará los filtros del satff, gracias a una ayudita política del directorio.
Esta nota fue publicada en el portal LaPolíticaOnline. Read More
